7 de noviembre de 2012



DERECHOS DE LA INFANCIA: OPORTUNIDAD PARA SU RECONOCIMIENTO


EDITORIAL

Fotografía: Sonia Blanquel Díaz/CDHDF
¿Podemos considerar que niños y niñas son personas sujetas de derechos plenos después de más de veinte años de la entrada en vigor de la Convención sobre los Derechos del Niño (cdn)? Si miramos el marco local, nacional e internacional de derechos humanos seguramente pensaríamos que sí; sin embargo, podemos hacer una revisión crítica de la forma cotidiana en la que concebimos a la infancia para darnos cuenta de que aún prevalecen prejuicios que nos impiden considerar a las y los niños como personas capaces y protagonistas de nuestra realidad.
Aunque México ratificó la cdn en 1990, no existen las condiciones estructurales que permitan el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes ni mucho menos los mecanismos participativos que reflejen fielmente sus opiniones en la política pública.
Sexenios van y vienen y la agenda que atiende los derechos de la infancia se mantiene relegada a programas asistenciales. Por fortuna la reforma constitucional en materia de derechos humanos de 2011 y una serie de modificaciones posteriores en relación con los derechos de niñas, niños y adolescentes son una oportunidad para concretar una ley general de protección que pueda, finalmente, hacer efectivos los derechos de esta población en nuestro país.
Frente al enorme reto que nos plantea el nuevo marco constitucional, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal emprendió este año la Estrategia por los derechos de la infancia para hacer patente y llevar a la práctica cotidiana el reconocimiento de nuestra niñez como sujeta de derechos.
Que quede claro: las leyes seguirán siendo letra muerta si como Estado no logramos superar las barreras que históricamente han impedido garantizar el bienestar material y emocional de nuestras niñas y niños y que, como punto de partida, requieren para el ejercicio pleno de sus derechos y libertades.
Ahora como nunca es urgente promover que ellos y ellas sean capaces de tomar decisiones autónomas en lo que se refiere a las circunstancias en las que quieren desarrollar su existencia, en el contexto de la obligación que el Estado y sus familias tienen de brindarles el apoyo para que consoliden su condición de seres humanos en todas las etapas de su vida.
Apostemos desde hoy a la protección plena y garantista de los derechos de nuestras niñas y niños porque esto redundará en una ciudadanía activa y responsable que, en el mediano y corto plazo, se implicará de manera responsable y democrática en la resolución de los problemas impostergables de la nación. ¡Este es el momento!




OPINIÓN Y DEBATE



Sociología de la infancia y los derechos de niñas y niños: ¿un maridaje afortunado?
Por: Iván Rodríguez Pascual

La sociología de la infancia está en busca de un nuevo estatus  para el niño, que lo despoje de su consideración “presocial” (aún no maduro), y que lo identifique a la vez como constructor  y producto de su entorno social y sus condicionantes estructurales e institucionales.
En 2006 había acabado de redactar mi libro Para una sociología de la infancia y había presentado el texto original  para su evaluación al departamento de publicaciones del Centro de Investigaciones Sociológicas (cis) en España. El libro… era una invitación abierta a reconsiderar las múltiples acepciones del término infancia y la manera en que entendemos la posición de niños y niñas (cualquier niño o niña) en nuestras sociedades. Cuando recibí los resultados de la evaluación, me di cuenta de que el asunto más espinoso para mis evaluadores había sido la proposición, manejada desde el primer capítulo y luego esparcida por todo el libro, de que el niño es un sujeto y debe  ser considerado un agente con cierta capacidad de influencia en su entorno social.


El derecho a trabajar: una demanda emergente 
de las y los niños
Por: Manfred Liebel

La Convención sobre los Derechos del Niño (cdn) estipula que todas y todos los niños tienen  el derecho de ser protegidos contra la explotación económica. Muchas veces esta garantía es interpretada en el sentido de que hay que proteger a los niños de tener que trabajar. De hecho, tal como lo estipulan los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (oit) y muchas leyes nacionales, se entienden las prohibiciones del trabajo de niños como manifestación de un derecho humano específico de niños, sin cuyo cumplimiento no es posible la puesta en práctica de otros derechos de este sector como, por ejemplo, el derecho a la educación. Así, en un pronunciamiento de la campaña Stop Child Labour-School is the best place to work se dice: “Los derechos del niño son derechos humanos. Los niños tienen el derecho de estar libres de trabajo infantil y tienen el derecho a la educación”.
Este tipo de interpretaciones no sólo sugieren que de manera general todo trabajo de niñas y niños equivale a explotación, sino que además insinúa que la prohibición del trabajo infantil y las medidas correspondientes sin más ni más irían en beneficio directo de los intereses de las y los niños trabajadores, y que servirían para erradicar la explotación de la niñez trabajadora. De esta manera, en una especie de cortocircuito lógico, el derecho de ser protegido contra la explotación laboral es transformado en el (presunto) derecho de “estar libre de trabajo infantil”.


El derecho a defender derechos humanos ejercido por niñas y niños
Por: Gabriel Soto Climent

El quehacer para defender derechos humanos no es exclusivo de un grupo de personas… Defender derechos humanos es un derecho humano; por lo mismo, debe ser garantizado por el Estado para que todas las personas que decidan ejercerlo lo puedan hacer. Desde esta línea de pensamiento es fácil establecer entonces que las y los niños que ejercen su derecho a defender son personas defensoras de derechos humanos.
La situación es clara: todas las personas, incluidos niños y niñas, pueden ser defensoras, pero ¿qué características son necesarias para que se pueda considerar a una persona como defensora?




Un intento por comprender los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes en México
Por: Mónica González Contró

Hace poco más de un año, para ser exactos el 10 de junio de 2011, nos despertamos con la publicación en el Diario Oficial de la Federación de la reforma constitucional en materia de derechos humanos. Ésta, que parece todavía estar lejos de ser comprendida y asumida en todas sus dimensiones, fue una de las mejores noticias que pudimos haber recibido las y los mexicanos. Finalmente, tras muchos años de propuestas, debates y negociaciones se nos “reconocía” la titularidad de todos los derechos humanos contenidos en la Constitución y en los tratados internacionales. Quienes creíamos en la necesidad de este cambio celebramos esta publicación como el inicio de una nueva era en el respeto a los derechos humanos de todas y todos. En particular, desde la perspectiva de los derechos de niñas, niños y adolescentes el suceso era importante; la historia de su reconocimiento constitucional no había sido del todo afortunada. Pareciera como si, tras una buena noticia –derivada de una reforma–, siguiera siempre otra que la anulaba o que por lo menos la oscurecía un poco.






ACCIONES



Llaman cdhdf y osc a firmar  y ratificar protocolo de la cdn

 RECOMENDACIÓN 4/2012
Caso de intervención policiaca  y tortura en el barrio de Tepito

RECOMENDACIÓN 5/2012
Caso de negativa de acceso a la justicia por accidente de tránsito.

RECOMENDACIÓN 6/2012
Caso de exposición ante medios de comunicación y falta de protección a la integridad psicofísica.

RECOMENDACIÓN 7/2012
Caso de difusión de comentarios agraviantes en portal de internet del gdf.



REFERENCIAS



Proyecto de Protocolo Facultativo de la cdn

El 19 de diciembre de 2011 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó el Proyecto de Protocolo a la Convención sobre los Derechos del Niño orientado a establecer un mecanismo de comunicación y resolución de quejas sobre las violaciones a los derechos de niños, niñas y adolescentes. De conformidad con el presente Protocolo, las víctimas y sus representantes podrán presentar denuncias de violaciones a los derechos recogidos en la Convención y/o en los Protocolos Opcionales ante el Comité de los Derechos del Niño, siempre y cuando no tengan acceso a la justicia en su país y en caso de que su Estado haya ratificado dicho Protocolo (lo cual México aún no ha llevado a cabo). En vista de lo anterior este nuevo mecanismo pretende equipararse al sistema internacional de protección de los derechos humanos del que ya gozan las personas adultas.


Infancia y políticas públicas
Por: Lourdes Gaitán

Desde un punto de vista sociológico, hablar de infancia es diferente de hablar de niños o de la o el niño. El término infancia expresa la condición común al conjunto de individuos que se encuentran por debajo de una determinada edad. Tal condición no es natural sino que está construida socialmente; es decir, viene definida por el conjunto de normas, reglas y conductas que se atribuyen –social, colectivamente-  al hecho de ser niño o niña en un momento histórico y en una sociedad determinados. El espacio social de la infancia –para la infancia– se construye socialmente y, en consecuencia, presenta peculiaridades históricas, sociales y culturalmente determinadas.
A través de la socialización primaria el niño aprende a ser niño y a comportarse como tal en el marco de la sociedad en que le ha tocado vivir. A la vez que aprende y aprehende la vida, la reinterpreta y la reproduce junto con sus pares, y él mismo contribuye a cambiar la construcción de la infancia. En consecuencia, las y los niños igualmente provocan cambios en la forma de ser niño(a) y reconfiguran la definición de la infancia.


Inversión en la infancia: la experiencia en el estado de Paraná, Brasil
Por: Débora Reis y Jimena Djauara Grignani

El verdadero compromiso de un Estado para la implementación de políticas públicas a favor de los derechos humanos puede ser parcialmente medido por la cantidad de recursos que se asignan en el presupuesto para su cumplimiento. En el caso de los derechos de la infancia, se ha hecho especial hincapié en la importancia de invertir en infancia; la Observación General núm. 5 del Comité de los Derechos del Niño reitera la necesidad de visibilizar a los niños en los presupuestos e insta a los Estados Parte a comunicar las medidas que se han adoptado en todos los niveles de gobierno para que la planificación y la adopción de decisiones, en particular presupuestarias, en los sectores económico y social se lleven a cabo teniendo como consideración primordial el interés superior del niño.


En busca del dato perdido. Sistema de información para cumplir los derechos de la niñez y adolescencia mexicanas
Por: Nashieli Ramírez

Actualmente parecería ocioso hablar sobre la importancia que tiene la información en la toma de decisiones dentro del ámbito gubernamental. El diseño de políticas públicas, el monitoreo de programas y su evaluación requieren de datos provenientes de diferentes fuentes para justificar su permanencia o su desaparición. Por ello, disponer de información es altamente relevante, más aún cuando ésta proporciona conocimiento no sólo acerca de cuántos, quiénes y cómo somos, sino de nuestra vida y de nuestra muerte.
En el caso de los derechos humanos, a pesar de que hacia el primer lustro de este siglo la trascendencia de contar con datos cuantitativos se consideraba en el marco normativo de la mayoría de los instrumentos internacionales y en la obligación de los Estados Parte de presentar informes, su uso era limitado. En ese contexto es que se inicia la generación de marcos conceptuales y metodológicos, considerando así que los indicadores en derechos humanos brindan informaciones concretas sobre el estado de un acontecimiento, actividad o resultado que pueden estar relacionadas con las normas de derechos humanos; que abordan y reflejan las preocupaciones y principios en materia de derechos humanos y que se utilizan para evaluar vigilar la promoción y protección de los derechos humanos.
















18 de octubre de 2012


DFENSOR
10 AÑOS



Diez años de compartir visiones y luchas
Por: Alejandro Solalinde Guerra

dfensor celebra sus diez años como espacio de libertad, como lugar de encuentro para exponer ideas y compartir experiencias en favor siempre del ser humano, en especial, de aquellas personas y colectivos más desfavorecidos. El mérito de dfensor no radica únicamente en su persistencia contra viento y marea, sino en la convergencia de opiniones ricas, doctas y autorizadas por su testimonio y su aval moral. Toda una pléyade apuntalando en cada entrega a la democracia y a los derechos humanos ¡en un contexto tan complejo e incierto como el vivido por México durante estos años!
Al cumplir este décimo aniversario podemos ver el contraste entre el contenido fiel a los derechos humanos y la democracia, y el contexto nacional convulso y violento en el que ya se perdió todo límite y código humano, ya no digamos cristiano. Y estamos hablando de una nación supuestamente católica y cristiana, en la que hoy son más creyentes los que defienden a la persona, que muchos asiduos a la religión.
Basta ver el directorio de la revista para calibrar la calidad de su Consejo, del equipo y de las personas que colaboran en ella. Un esfuerzo así representa para México un respiro de esperanza. No todo está perdido. Existen espacios como éste, desde donde se puede reorganizar la utopía. Felicidades a quienes lo hacen posible. Felicidades también al doctor Luis González Placencia por este logro, y por su gran desempeño en la lucha incansable por la cultura del respeto a los derechos humanos. En la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal encontramos siempre un espacio para nuestros clamores.
[…]
Hemos ido despertando a un mundo plural, preñado de procesos personales, sociales a todos los niveles. ¡México es un prisma polifacético, rico y complejo! Y es también un caleidoscopio variado en formas, texturas y colores, cuyas figuras son interpretadas y leídas desde diferentes ojos y experiencias. Actualmente percibimos realidades leídas desde distintas ubicaciones y puntos de vista. No hay más uniformidad con careta de unidad. La unidad solamente es posible desde la diversidad, la cual ha estado siempre ahí. Existe el derecho a ser y a ser diferente, el problema es que ha faltado reconocimiento a la diversidad, a la pluralidad, y también a las oportunidades de desarrollo integral de sus propios procesos personales y sociales, pero sobre todo ¡desde la libertad!
[…]
No es fácil para quienes transmiten mensajes de justicia y solidaridad, pues éstos desafían intereses poderosos y visiones mezquinas. Debo decirlo: este número de décimo aniversario ¡es un misil subversivo contra todo intento de opresión! Y lo es porque trabaja en el recinto de las conciencias y desde la libertad. No agradará a quienes buscan manipular a la gente para favorecer sus intereses egoístas, y conservar sus privilegios, poder, prestigio y dinero. No les caerá nada bien escuchar argumentos que promueven una sociedad más equitativa, plural e incluyente y nuevas formas de organización ciudadana. Todas estas aportaciones van configurando una comunidad solidaria en torno al ser humano, con prioridad en los más olvidados de nuestra sociedad, los que menos han contado con nuestro cuidado, con nuestro amor.
[…]
No hay realidades simples, sino interpretaciones simples de realidades complejas. Cada perspectiva compartida en este número es una invitación a mirar más y mejor, desde diversas experiencias y ubicaciones. Desde ahí cada quien podrá interpretar las realidades, en particular aquellas a las que uno es más sensible. Cada quien tiene su causa, sin embargo, si las juntamos todas, defienden lo mismo: al ser humano.
La verdad nos hará libres. ¿Qué es eso sino lo que se quiere difundir en dfensor? ¿No es acaso esa verdad la que anhelamos compartir para ser un país más libre de corrupción, pobreza, violencia e inconsciencia? ¿No apostamos por que estas ricas visiones nos lleven a prácticas mejores para sacar a México de la situación en la que está?
La gente en su conjunto es sabia, opina bien; aunque nos cueste trabajo aceptarla. Enhorabuena por este décimo aniversario. Con gusto recibimos la riqueza de su contenido.


DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS


Los dos Méxicos
Por: Jorge Volpi
Núm. 3, marzo de 2010

Desde mediados del siglo xxi, México se había caracterizado por poseer uno de los regímenes laicos más sólidos del planeta: las Leyes de Reforma separaron al Estado de la Iglesia y confinaron a esta última a la esfera privada de los ciudadanos. Sin duda se les puede achacar (sic) una infinita cantidad de defectos a los gobiernos mexicanos que se sucedieron desde entonces, pero el laicismo es uno de sus pocos logros inequívocos, pues permitió el desarrollo de una sociedad más abierta y menos dependiente de los chantajes ultraterrenos. Pero en 1992, en un intento por conseguir nuevas alianzas, el presidente Carlos Salinas de Gortari decidió restablecer las relaciones entre México y el Vaticano y, desde ese momento, la Iglesia católica se apresuró a retomar su papel de guardián de las conciencias y comenzó a opinar de manera cada vez más enfática sobre asuntos de interés público.
El triunfo del Partido Acción Nacional (pan) en 2000 ensanchó aún más su campo de acción… no tardó en volverse un refugio para grupos profundamente conservadores. Ello ha permitido que, si bien a nivel federal el partido mantiene una estrategia más o menos moderada, en muchos estados el pan permanezca bajo el control de católicos radicales, los cuales no han dudado en impulsar la agenda de la Iglesia en sus gobiernos y congresos.

Así, mientras la ciudad de México, gobernada por la izquierda de manera ininterrumpida desde 1993, se ha convertido en uno de los mayores bastiones de libertad moral y sexual del planeta –recientemente se aprobó una ley de plazos para el aborto y el matrimonio homosexual (sic) con posibilidad de adopción1–, en el resto del país, el pan, aliado de manera escandalosa con el Partido Revolucionario Institucional (pri) se ha dedicado a aprobar normas que no sólo retroceden frente a legislaciones anteriores, sino que llegan a penalizar de las maneras más severas a las mujeres que abortan, incluso en caso de violación, sólo porque así lo exige la Iglesia. Y, por supuesto, han impedido que el tema del matrimonio homosexual (sic) siquiera llegue a tocarse como una posibilidad cercana.
Seguir leyendo, página 43. http://dfensor.cdhdf.org.mx/dfensor_10_esp.pdf


La canción de los presos
Por: Eduardo Galeano
Núm. 2, febrero de 2009

Mala noticia para los ingenieros del horror: la máquina de la muerte produce vida. Cada piecita luce intacta y en su sitio, se han revisado y aceitado los engranajes, se han seguido al pie de la letra las instrucciones de los técnicos internacionales de mayor experiencia y prestigio. Sin embargo, ahí está aleteando, más viva que nunca, el alma humana. Hombres aislados, torturados, cotidianamente sometidos al tratamiento de la destrucción, responden creando. No tiene la voz rota ni apagada el corazón quien es capaz de decir:
a veces llueve
y te quiero
a veces sale el sol
y te quiero
la cárcel es a veces
siempre te quiero

Estos son poemas anónimos. Sus autores están presos en el Penal de Libertad, que así se llama, por traición al lenguaje, la principal cárcel de presos políticos del Uruguay. Han sido escritos en hojillas de papel de fumar y se han deslizado a través de los barrotes y los anchos muros de ese campo de concentración. Por ser obra de los presos, los poemas simbolizan perfectamente la situación de un país que está, todo entero, en prisión:

lo dijo un compañero
si eliminamos
órdenes
reglamentos
si hacemos caso omiso
a uniformes
rejas
si no tomamos en cuenta
a oficiales
y alcahuetes
lo dijo un compañero y yo lo creo aquí
en el calabozo grande estamos presos



Seguir leyendo, página 52. http://dfensor.cdhdf.org.mx/dfensor_10_esp.pdf


SEGURIDAD HUMANA 


En pos de la utopía
Por: Cecilia Loría
Núm. 12, diciembre de 2008

Yo ahora entiendo más que nunca ese significado de utopía porque es la mejor forma de mantener viva la esperanza y seguir siempre luchando hasta que las fuerzas nos alcancen. Nuestra causa –la igualdad de género– sigue viva gracias a ello y ha ido cambiando con el tiempo, adquiriendo cada vez mayor profundidad para identificar todas las formas de dominio y exclusión hacia las mujeres y para buscar los mecanismos de políticas que desmonten esas estructuras sociales, culturales y políticas, que las reproducen y las mantienen.
Tal vez nos faltan años luz para alcanzar realmente los mínimos de bienestar y justicia que deben garantizar la aplicación plena de los derechos humanos de las mujeres, sin embargo, no por ello podemos dejar de reconocer ni de sentirnos plenamente orgullosas por los grandes avances que se han alcanzado: la ley contra la violencia, la que permite la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, y en cuanto a políticas públicas, todas las acciones que se han desarrollado en esta ciudad y a nivel nacional, por lograr la paridad en la participación política de las mujeres en cargos de elección, por implementar mecanismos para alcanzar la equidad en los presupuestos gubernamentales, y la atención de mujeres que han sido víctimas de la violencia.
La lista de acciones necesarias todavía es enorme y no termina nunca, pero no puedo dejar de sentirme inmensamente feliz cada vez que se da un paso hacia delante para alcanzar esa utopía.




El enfoque de género en las políticas públicas
Por: Marta Lamas
Núm. 8, agosto de 2009

El género es más que un poderoso principio de diferenciación social: es un brutal productor de discriminaciones y desigualdades. Las ideas y las prácticas de género jerarquizan social, económica y jurídicamente a los seres humanos. La diferencia anatómica entre mujeres y hombres no provoca por sí sola actitudes y conductas distintas, sino que las valoraciones de género introducen asimetrías en los derechos y las obligaciones, y esto produce capacidades y conductas económicas distintas en cada sexo. O sea, el género “traduce” la diferencia sexual en desigualdad social, económica y política; por eso las fuerzas del mercado reproducen las relaciones de género mientras que el sistema jurídico las legitima.


SISTEMA DE JUSTICIA


Periodistas: víctimas de primera línea del crimen organizado
Por: Mónica González Mujica
Núm. 6, junio de 2010

Soy una periodista chilena que formó parte de un grupo de profesionales que, desde el primer día del golpe de Estado y hasta el final de la dictadura, hizo lo que tenía que hacer: buscar la forma de informar para salvar vidas y abrirle camino a la libertad, sin protagonismos y en estrecha colaboración con otros ciudadanos que se propusieron el mismo objetivo. Hoy vengo con todos ellos hasta aquí, pero también traigo la voz de periodistas de varios países de América Latina en un momento crítico. Asistimos a un proceso inédito de consolidación de la democracia en una región en donde la tónica fue la asfixia de la libertad y el despojo permanente de los más vulnerables. Un hito histórico que cambió la dominación de la bota militar asociada al poder económico y al autoritarismo político por el voto popular.
Seguir leyendo, página 127. http://dfensor.cdhdf.org.mx/dfensor_10_esp.pdf

Nosotros somos los Zetas
Julio de 2009, estado de Tabasco
Por: Óscar Martínez
Núm. 6, junio de 2011

Tras un año de escuchar su nombre en cada lugar al que fuimos, decidimos ir a buscarlos. Pero ¿dónde? ¿Dónde se encuentra a los Zetas? Optamos por una pequeña localidad del estado de Tabasco, al inicio de la ruta que dominan. Fuimos a Tenosique y cuando los encontramos nos sorprendimos.
Los encontramos en unas niñas que vendían refrescos, en unos policías, en un periodista, en unos delincuentes de las vías. En un pueblo con miedo que descubrimos de la mano de un agente encubierto.
—Luego de más de una semana en esta zona no me queda otra que decirle que su vida tiene que ser muy complicada. ¡Diablos! Lo pienso y no entiendo cómo sigue vivo —le digo.
El agente encubierto sonríe con orgullo mientras me mira fijamente y sostiene un silencio misterioso. Voltea a ver hacia la puerta, a pesar de que sabe que estamos solos en este pequeño café con estructura de pecera, rodeado por cristales desde los que podemos ver hacia afuera y nos podrían ver de no ser por el árbol de mango que nos oculta en la mesita del fondo.
—Con inteligencia —responde al fin—. No me muevo en camioneta del año, de esas grandes. Nunca porto ni arma a la vista y no aparezco en eventos más de lo necesario.
Un evento aquí no puede ser otra cosa que el asesinato de algún policía de uno de los pueblos de esta franja del sureste mexicano, o la escena del crimen que queda detrás de una balacera entre militares y narcotraficantes, o la intervención armada en un rancho perdido entre el monte donde esos criminales, los que mandan aquí, los Zetas, tienen a un grupo de centroamericanos encerrados. El celebérrimo “secuestro exprés”.
—Pero a veces parece imposible conseguirlo. Esto es como un... ¡Hay que vivir en puntillas! Nunca se sabe quién es quién. No es posible estar seguro de si el que vende tacos sólo vende tacos o si los vende como coartada para vigilar la calle –insisto cuando aún estamos en el preludio de la conversación.




Dfensor 10 años compila diversos artículos de las ediciones de 2006 a 2011, donde 28 autores reflexionan sobre el tema de derechos humanos desde distintos ámbitos. Entre los temas que se abordan se encuentran: democracia y derechos fundamentales, libertad de expresión, tolerancia y convivencia, discriminación, derechos de las mujeres, derechos indígenas, participación ciudadana, entre otros.  La edición completa se encuentra disponible en: http://dfensor.cdhdf.org.mx/dfensor_10_esp.pdf






25 de septiembre de 2012



Revista dfensor de la CDHDF 

10 aniversario  
  
INVITACIÓN 




 dfensor y nuestro derecho al delirio

 
Foto cortesía CACEH, AC.



En tiempos de amnesia obligada, diría Eduardo Galeano, porque todavía parece que la amnesia es obligada y permanente, cerrar los ojos no debiera ser el recurso para no saber –o no querer saber– el significado de la empatía; pues estar en el lugar del otro será siempre la opción para no mantenerse indiferente ante la persistencia de cosas y casos de acción humana que tienen todo menos la cualidad de ser humana.

Contra todo acto inexorable de extravío de la conciencia es como emprendimos hace ya diez años esta expedición, un viaje en el que desde entonces no se ha dejado de hablar, de gritar, de pensar, de provocar, de insistir, de incidir, y ¿por qué no?, de fastidiar a quienes por antonomasia y por no hacer lo que les toca no deben dejar de ser fastidiados.

En dfensor la palabra es memoria y la libre expresión su inseparable compañera. No se puede hacer una revista de derechos humanos sin libre pensamiento, sin libertad editorial, sin apropiarse de cada reflexión, cada testimonio, cada palabra…

Foto Ghalib Elhateb.
No es posible realizar una revista de derechos humanos si no recuperamos con facilidad eso que se pierde y se deforma cuando el contenido de cada número revela el terrible estado de las cosas.

dfensor es una simple iniciativa que ha sido generosamente alimentada por tantos y distintos corazones convencidos de que mantener vigente el tema de los derechos humanos, a través de la palabra escrita, es casi igual que salir a la calle y levantar la mano en contra de la inquietante y generalizada normalidad de lo que no está bien.

Nunca un cajón de sastre fue tan rico y diverso: inédito o publicado, emotivo o invariablemente técnico, conciliador o provocador, académico o periodístico, institucional o alternativo. En este crisol se mezclaron más que nombres, todas y todos los que tenían algo qué decir, lo dijeron; todo lo que debía difundirse nuevamente, se difundió; todo lo que necesitaba un altavoz para escucharse, se escuchó; todo lo que debía denunciarse, se denunció.

Foto Antonio Vázquez.
En sus dos épocas dfensor se transformó, y de ser un órgano oficial de difusión se convirtió en una revista de derechos humanos.

Nunca un número cómo éste había sido tan ingrato al dejar fuera cientos de invaluables aportes, visiones y enseñanzas, pues son justo los artículos de su segunda época –seleccionados y agrupados en tres núcleos temáticos–, los encargados de representar a los más de 600 textos que forman parte de una construcción colectiva que le apuesta a todo, menos al olvido.

Sirva este espacio para agradecer a las personas involucradas en la elaboración de cada número: a quienes impulsaron y transformaron las ideas; a quienes concedieron sin reparo alguno confianza plena y necesaria autonomía; a quienes escribieron, investigaron, redactaron; a quienes señalaron, observaron y criticaron el fondo y la forma. A todas las personas presentes durante diez años, muchas gracias...

En cada número, desde hace diez años, ponemos lo mejor de las personas para las personas, ejercemos nuestro irrenunciable derecho al delirio, el derecho de creer en otro mundo posible, sí, el de Galeano, sí, el derecho de todos a soñar.


Alberto Nava Cortez
Director editorial



Foto de portada: Pedro Valtierra/Cuartoscuro

Avance de la edición especial descargue aquí

Encuentre en las secciones de la edición especial las colaboraciones de 

Democracia y derechos humanos


Denise Dresser Guerra

Carlos Monsiváis (†)

Carmen Aristegui Flores

Juan Martín Pérez García
Amerigo Incalcaterra
Emilio Álvarez Icaza Longoria
Jorge Volpi
Luis Salazar Carrión
Eduardo Galeano
Miguel Carbonell

***
Seguridad humana 


Carlos Ríos Espinosa

Susana García Medrano

Nadxieelii Carranco Lechuga

Patricia Galeana
Cecilia Loría (†)
Ricardo Bucio Mújica
Marta Lamas
José Woldenberg Karakowsky

***
Sistema de justicia

Stephen Nathan
Elena Azaola
Luis González Placencia
Mónica González Mujica
Óscar Martínez
Mariclaire Acosta
Pablo Ordaz
Miguel Rábago Dorbecker
 


** La edición especial completa estará disponible a partir del 18 de octubre de 2012 en versión digital e impresa.

10 de septiembre de 2012


DERECHO A LA ALIMENTACIÓN ADECUADA

EDITORIAL

Acción y construcción de una nueva cultura alimentaria

El mundo globalizado está lleno de paradojas, una de las cuales radica en que tanto la carencia como la abundancia de alimentos se han convertido en armas de doble filo. En medio de la pobreza alimentaria que se extiende por el mundo hoy resulta igualmente alarmante saber que a diario mueren tanto personas en condiciones lamentables por no tener qué comer, como personas afectadas por la obesidad debido a un consumo excesivo de productos con escasos nutrimentos, es decir, chatarra.

En el caso de la ciudad de México, donde a nivel nacional se concentra el mayor número de niños y niñas de educación primaria con sobrepeso y obesidad cabe preguntarse ¿cómo sobrevivir a esta adversidad manteniendo la dignidad humana y la esperanza a favor de un futuro más próspero?
Hoy como nunca la población requiere de alimentos nutritivos, suficientes y de calidad que garanticen su bienestar. Sin embargo, usualmente empresas trasnacionales en alianza con gobiernos indolentes están ofertando lo contrario. Se cubren con el manto de la política neoliberal para acaparar la  producción y el marketing a gran escala, y además aprovechan las crisis medioambientales y sanitarias para especular sobre los precios de los alimentos, sin importarles la salud, la adecuada nutrición y las condiciones económicas, sociales y culturales de las y los consumidores.
En medio de este caos, el gobierno mexicano también ha errado en la articulación del combate a la pobreza y la desigualdad al aplicar modelos asistencialistas y paternalistas. En apariencia ha resultado más sencillo aprobar subsidios y entregar apoyos económicos o en especie para darle de comer a una persona, que enseñarle a proveerse de su alimento por ella misma, lo anterior bajo el falso argumento de que se ahorra dinero, esfuerzo y sobre todo tiempo.
Fotografía: "Mujeres y saberes", JuanCarlos Machorro Morales. 
El problema radica en que al atender esta problemática de forma emergente, en automático se cancelan las oportunidades para avanzar hacia el cumplimiento sostenido de las necesidades básicas  que garanticen la existencia humana, como lo es la alimentación adecuada, el agua, la salud, el medio  ambiente sano, etcétera.
Conscientes de que es urgente producir y difundir conocimientos sobre nuestro derecho a la alimentación adecuada, ofrecemos en esta edición un compendio de artículos que pugnan no sólo por la  construcción de una nueva cultura de salud nutricional que privilegie la disposición de alimentos de calidad, sino también por acciones que como sociedad nos empoderen para liberarnos de la permanente condición de dependencia que vulnera nuestras garantías de ciudadanos frente a los  embates de la incontrolable ola de hambre, marginación y pobreza.


OPINIÓN Y DEBATE


Fotografía: “El juego de la fuente”, Jesús Francisco Beltrán Fuentes. 


Los retos de México  en materia de derecho  a la alimentación
Por: Ingrith Gabriela Carreón Morales

Fotografía: Natalia Roa López.
El derecho a una alimentación adecuada se ejerce cuando se tiene acceso físico y económico, en todo momento, a la alimentación adecuada o a medios para obtenerla. Para ello, los Estados tienen la obligación básica de adoptar las medidas necesarias para mitigar y aliviar el hambre, así como de mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la plena utilización de los conocimientos  técnicos y científicos, la divulgación de principios sobre nutrición y el perfeccionamiento o la reforma de los regímenes agrarios  de modo que se logren la explotación y la utilización más eficaces de las riquezas naturales.
México enfrenta un problema de desabasto de alimentos y la dependencia alimentaria aumenta cada vez más debido a la vulnerabilidad de su capacidad productiva ante los fenómenos climatológicos y a la implementación de un sistema económico que deja en el desamparo a los productores agrícolas.
Seguir leyendo (Pág.6) http://dfensor.cdhdf.org.mx/DFensor_09_2012.pdf



Campaña Sin maíz  no hay país. 
Haciendo milpa en México
Por: Carlos A. Ventura Callejas y Salomé Almaraz Reyes

lustración: Carlos Castillo del Moral/CDHDF
La campaña Sin maíz no hay país (smnhp) desde 2007 ha sembrado milpa frente a los embates de un sistema económico y político que no respeta ni protege lo diverso de nuestra tierra; ha sembrado ante la inercia de una lógica de mercado que propicia la perdida de todo sentido comunitario y que nos condiciona a una alimentación poco nutritiva, alejada de los métodos tradicionales y sanos con los que se han producido nuestros alimentos; siembra de cara a un sistema neoliberal que nos hace casi imposible alimentarnos del campo mexicano que por siglos nos ha brindado seguridad alimentaria libre de  riesgos a la salud y con nutrientes adecuados para  hombres y mujeres de todas las edades.

Seguir leyendo (Pág. 12)


La vulneración del derecho a la alimentación en el df
Por: Julieta Ponce

En el ámbito alimentario debemos partir de que la población mexicana es una población enferma en su totalidad. Lo grave y lo dramático es que tenemos cinco millones de niños con hambre en todo el país, y por lo menos un millón de niños y niñas menores de cinco años de edad con desnutrición. Esto no corresponde con los planes que se tenían para este país. Hace 30 años se nos prometió que el modelo económico de México iba a subsanar  esta situación; no sólo no ha sido así, sino que además ha habido comunidades en las  que el problema se ha ido agravando. Existe actualmente una población con niveles de desnutrición preocupantes que ocasionan la muerte. En los últimos 30 años murió un millón, 300 mil niños debido a la falta de un modelo eficaz de atención nutricional y de acceso a la salud.


Ilustración: Carlos Castillo del Moral/CDHDF.

Ilustración: Carlos Castillo del Moral/CDHDF



El impacto de los transgénicos en los derechos  humanos de las y los mexicanos
Por: Ximena Ramos Pedrueza Ceballos

Ilustración: Carlos Castillo del Moral/CDHDF
Durante la última década, el tema de los transgénicos ha cobrado importancia en nuestro país y ha sido motivo de diversos debates entre las empresas transnacionales que los producen y organizaciones ambientalistas. En este contexto de falta de certeza sobre los efectos de los transgénicos, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), con el aval de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ha autorizado la liberación de semillas –principalmente maíz, soya y algodón– sin hacer un estudio verdaderamente independiente e integral  sobre sus riesgos, en evidente incumplimiento de sus obligaciones emanadas del artículo  1º constitucional y respaldándose en la controversial Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados.
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ACCIONES


La cdhdf realiza el Foro  Internacional sobre el Derecho  a la Movilidad

Fotografía:  Alejandro Cuevas Romo /CDHDF
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (cdhdf) y el Instituto de Políticas para el Transporte y Desarrollo (itdp, por sus siglas en inglés) llevaron a cabo los días 7 y 8 de agosto el Foro Internacional sobre el Derecho a la Movilidad, donde contaron con la presencia de expertos nacionales y extranjeros en temas  de urbanismo, medio ambiente y derechos humanos, entre otros.

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Recomendación 9/2012
Tolerancia u omisión para evitar  la trata de personas  y la prostitución ajena





REFERENCIAS

Fotografía: Natalia Roa López.


El campo mexicano también está indignado
Por:  Majo Siscar

Ilustración: Carlos Castillo del Moral/CDHDF
El campo mexicano padece una crisis sin precedentes fruto del cambio climático y las políticas neoliberales que lo han desamparado en las últimas décadas. El año pasado, las heladas y sequías dejaron prácticamente yermos el centro y el norte del país, mientras que las inundaciones golpearon el sureste. Según la misma Secretaría de Desarrollo Social –con rango de ministerio– se trata del “mayor desastre natural que ha vivido México” puesto que la escasez de alimentos ya ha golpeado a 19 estados, 40% del territorio nacional.



La incorporación del derecho  a la alimentación 
en la cpeum
Por: Edgar A. Gómez Jaimes

Ilustración: Carlos Castillo del Moral/CDHDF
El sistema normativo mexicano transita hacia un paradigma constitucional con perspectiva de derechos humanos por lo menos en dos niveles; el primero, de armonización legal, que implica la manifestación expresa de la protección de esos derechos en el ordenamiento jurídico; y el segundo, de interpretación legal, que aplica sobre la interpretación conforme dichos derechos frente a las normas del sistema mexicano. En este contexto se hizo la reforma constitucional sobre el derecho a la alimentación, publicada el 13 de octubre de 2011.
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El maíz nativo: patrimonio de la ciudad de México

Por: José Antonio Serratos Hernández

Ilustración: Carlos Castillo del Moral/CDHDF
La modificación de la cuenca lacustre en donde se asienta la ciudad de México, desde los primeros asentamientos humanos hasta el presente, ha sido constante y determinante para el maíz: el principal sustento alimenticio. Sin embargo, tomando en cuenta la sobrevivencia del maíz nativo y su conservación en el Distrito Federal desde el aspecto genético, éste debería ser considerado patrimonio de la ciudad.
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El derecho a la alimentación Informe de Misión a México
Por: Oliver De Schutter

Establecido desde el año 2000 por la Comisión de Derechos Humanos, hoy Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, el mandato del relator especial sobre el Derecho a la alimentación forma parte del despliegue decidido de los procedimientos especiales sobre los denominados  derechos económicos, sociales y culturales. En América Latina el alcance y proyección de este mandato  es de lo más pertinente: según la Evaluación internacional del conocimiento, ciencia y tecnología en el  desarrollo agrícola (iaastd, por sus siglas en inglés) nuestra región bordea los “209 millones de pobres y 54  millones de desnutridos, que representan respectivamente 37 y 10% de la población total, a pesar de que  se produce tres veces la cantidad de alimentos que se consumen”

Fotografía: Natalia Roa López.

Fotografía: Natalia Roa López.



Derecho a una alimentación  adecuada: definición y marco  normativo
Por: Luz Ángela Cardona Acuña

El derecho a la alimentación se define en relación con los derechos a una alimentación adecuada y a  la protección contra el hambre. El derecho a una alimentación adecuada aglutina tres elementos: la adecuación de la alimentación, la disponibilidad de alimentos y su accesibilidad de forma duradera y digna. Este derecho exige a los Estados medidas que garanticen a las personas la disponibilidad y el acceso a los alimentos en todo momento, de manera sostenible y la posibilidad, de definir sus propios alimentos  y su modelo para la producción de éstos.

Fotografía: Maru Lucero/CDHDF

Fotografía: Maru Lucero/CDHDF